Porque no funciona el Quantitative Easing

Quantitative easing(QE)

Con el Banco Central Europeo a punto de embarcar en un nuevo programa de estímulo al estilo QE, parece un buen momento para dedicar una publicación a analizar las características y los efectos de esta medida. Como bien explica Gina Giró en ¿Qué es el quantitative easing?, esta política monetaria no “convencional” se basa en expandir la base monetaria a partir de compras, ya no de deuda pública, sino de deuda y activos de bancos privados. Se pretende así, atender a los dos mandatos que suelen tener la mayoría de bancos centrales; mantener la inflación alrededor del 2% y reducir el desempleo.

Diferencias entre la Fed y el BCE

Cabe remarcar, antes de seguir, que la Fed y el BCE, no son iguales en su forma de operar. Típicamente, la Fed, compra bonos del Estado en los mercados secundarios para aumentar la liquidez. En cambio, el BCE, en tiempos normales, subasta créditos entre los bancos, aunque sí que es cierto, que estos bancos deben utilizar deuda soberana como colateral.

Cuando Estados Unidos empezó a utilizar QE, se enfocó en la compra de activos financieros de los bancos privados. Más concretamente, se dedicó a comprar los activos tóxicos que los bancos privados no querían, transfiriendo así la deuda desde los bancos privados a la Reserva Federal. Más adelante la Fed utilizó el QE para comprar bonos del gobierno directamente, monetizando así la deuda estadounidense.

Por su parte, es difícil que el BCE compre deuda soberana directamente por la mucha oposición que hay en este tema, sobretodo procedente de Alemania. Lo que está haciendo el BCE ahora, está más en línea con el primer QE que llevó a cabo la Reserva Federal. El BCE, comprará una variedad de activos del sector privado que han quedado bautizados con el nombre de ABS.

El QE no funcionará!

Lo más probable, es que Draghi pretenda que estas compras de activas tengan dos efectos. El primero, levantar la inflación, y el segundo, promover que los bancos vuelvan a prestar. En cualquiera de estos caso, el QE no funcionará.

En cuanto a la inflación, al parecer, Draghi y sus compañeros del BCE son todos firmes creyentes en la QTM(Quantity theory of Money). Así pues, creen que bastará con crear más moneda para levantar la inflación. Lo que el presidente del BCE y sus coates obvian, es que el dinero es de carácter bi-dimensional. Una de estas dimensiones, es la cantidad, que el BCE controla a su antojo. Pero la otra dimensión, la velocidad, está bajo el firme control del mercado.

Sin ir más allá, basta con decir que la velocidad del dinero está ahora en mínimos históricos. El BCE, puede imprimir todo el dinero que quiera, pero mientras los agentes económicos no quieran endeudarse, sus intentos serán en vano.

Una apta analogía, sería comparar nuestra economía con una bañera. El BCE, puede abrir el grifo a máxima potencia, pero si el fondo de la bañera está destaponado, la bañera no logrará llenarse. Más aún, la bañera acabará por vaciarse, ya que el remolino creado por la fuga de agua tenderá a crecer sin límite.

En cuanto a su segundo objetivo, fomentar la concesión de créditos por parte de los bancos, las medidas históricas que piensa tomar Draghi tendrán escaso efecto sobre los bancos. Por mucho que el BCE acate parte de las pérdidas de los bancos y contribuya a una apreciación de algunos activos, esto no es forma de reemplazar la debida recapitalización que deberían haber llevado a cabo tantas entidades bancarias en su tiempo.

Cuando la crisis se desató, muchas entidades financieras irresponsables deberían haber quebrado. En una economía capitalista, esto significa que se liquidan los activos y se pagan los pasivos en la mayor medida posible. Además los pasivos se pagan por orden de importancia. Los depósitos de un banco, por ejemplo, serían pasivos con mayor preferencia, mientras que los inversores de más alto riesgo serían los últimos en ser pagados. La deuda que no se paga, se remunera en forma de acciones. Es decir, que los acreedores del banco que no han sido recompensados, pasan a poseer el banco. Y obviamente, los accionistas previos lo pierden todo.

Sin embargo, gracias al sistema corporativista del que goza el mundo occidental, las elites pueden mantenerse en el poder recurriendo a rescates bancarios, ayudas del BCE, o adquisiciones forzosas. Por muy beneficioso que esto sea para los irresponsables dueños de los bancos, la economía sufre de muy mala manera esta aberración del proceso de re-capitalización.

 En vez de eliminar los activos tóxicos y liquidar la mala deuda, mantenemos a flote las entidades que deberían quebrar recurriendo al dinero del contribuyente, y además, las mezclamos con las entidades financieras que sí que son solventes. Todo esto, es lo que nos lleva al inmovilismo financiero que tenemos hoy, y consecuentemente, esto se traduce a un estancamiento del crecimiento.

El BCE, puede inyectar todo el crédito barato que quiera, pero mientras no podamos distinguir la mala deuda de la buena, el crédito no fluirá.

El QE es deflacionista…

Pero no es solo que las medidas del BCE no vayan a surgir efecto, sino que es probable que su efecto sea contraproducente. Si atendemos a la teoría que sostiene Antal Fekete, el QE tenderá a crear deflación, en tanto en cuanto, una disminución de los tipos de interés encarece el proceso de desendeudamiento.

No hay razón para negar algo tan evidente, aunque la mayoría de académicos y prensa financiera parecen hacer caso omiso de ello. Si al rebajar el tipo de interés, el precio de un bono sube, la cantidad que tenga que aportar el emisor del bono para pagar el bono en anticipado, reduciendo así su saldo deudor, será mayor. Si el tipo de interés se rebaja a la mitad, lo que tenga que pagar será el doble!

Este proceso, según Fekete, conduce inevitablemente al emprendedor a error, y le supone un coste que no se podía anticipar. Las rebajas del tipo de interés hacen que se dilapide el capital de las empresas. El aumento del coste de soportar la deuda, tiene que ser trasladado al capital de la empresa, y es por eso que lo que hace el QE es destruir capital intangible. Parece un razonamiento intuitivo; Si endeudarse se vuelve más fácil, desendeudarse, que es lo que realmente necesita la economía, se dificulta.

Conclusiones

En conclusión, lo que consiguen los Bancos Centrales facilitando crédito, es primeramente, prevenir el proceso de desendeudamiento, y además, encarecer el proceso de desendeudamiento una vez se dé, contribuyendo a crear una mayor deflación.

Ahora más que nunca, toca poner en duda lo que nos dicen los apologistas del Estado. Debemos cuestionar hasta la última palabra procedente de la nueva orden de sacerdotes que componen el BCE. Tan solo así, podremos desfaiar el dogma económico que prevalece en la economía que se imparte hoy y restituir así la libertad y el verdadero capitalismo que tanta riqueza nos ha dado.

Referencias

http://www.professorfekete.com/articles/AEFThirdDailyBellInterviewRev11713.pdf

James Foord, estudiante de economía en UPF y autor de 21stcenturyeconomics.wordpress.com

 

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